Condecoración póstuma al periodista Orlando Martínez, asesinado en 1975
El presidente Luis Abinader condecoró este miércoles de manera póstuma al periodista Orlando Martínez, asesinado a tiros en 1975 durante “los doce años” del gobierno de Joaquín Balaguer, una época marcada por la represión política y la falta de libertad de expresión.
La condecoración a Martínez —Orden del Mérito Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Caballero— se produjo un día después del 51 aniversario de su muerte.
República Dominicana honra el legado del periodista cada 17 de marzo.
“Orlando Martínez ocupa, sin duda, un lugar de honor en la historia del periodismo dominicano”, dijo Abinader.
“Fue una de las voces más lúcidas de su generación, en un tiempo especialmente difícil para el ejercicio libre de la palabra”, agregó.
Martínez, que ocupó la dirección ejecutiva de la revista Ahora y fue columnista en el periódico El Nacional, era conocido por su dura crítica a los gobiernos de Joaquín Balaguer y su afiliación al Partido Comunista Dominicano.
“No fue un periodista más. Fue una conciencia crítica en tiempos en que pensar libremente tenía consecuencias. Fue una pluma firme en medio del silencio impuesto”, dijo Abinader.
“Fue, en esencia, un hombre que entendió que el periodismo no es un oficio cómodo, sino un compromiso profundo con la dignidad humana y las libertades públicas”, añadió.
El reconocimiento fue recibido por Sergio Martínez Howley, hermano del periodista, en un acto en el que estuvo acompañado de otros familiares, celebrado en el Palacio Nacional.
La disposición de la condecoración fue emitida mediante el decreto 161-26.
Abinader recordó que a través de su columna ‘Microscopio’ Martínez desarrolló una labor periodística de “impacto real en la vida pública nacional”.
“Su escritura no estuvo guiada por la complacencia ni por el cálculo, sino por la convicción profunda de que el periodismo debía servir a iluminar la conciencia ciudadana”, dijo.
Abinader manifestó que en los años más difíciles de la historia dominicana, cuando la “libertad de expresión era limitada y el miedo pretendía convertirse en norma”, Martínez eligió el camino de la valentía, la coherencia y la responsabilidad con el país.
“Nombró lo que otros evitaban nombrar. Denunció lo que muchos preferían callar. Y lo hizo sabiendo que cada palabra tenía un precio. Y lo pagó”, indicó.
Para Abinader, su asesinato “no fue solo un crimen contra un hombre. Fue un intento de silenciar una idea. Fue un ataque contra la libertad. Fue una herida abierta en la conciencia nacional”.
“Pero hay algo que la historia nos ha enseñado: las ideas no se asesinan. Y la memoria, cuando es justa, termina imponiéndose”, sostuvo.
El jefe del Estado aseguró que, al recordar la vida de Martínez, es garantizar que “nunca más” en el país un periodista tenga que pagar con su vida por “decir lo que piensa”.
Digital 94.3